jueves, 28 de agosto de 2014

RT Y ahora, ¿los bancos? por Federico Alves · @federicoalves



Como cualquiera les puede decir, la banca es uno de los sectores que ha prosperado con el chavismo y madurismo. El PIB de las instituciones financieras creció a un ritmo anual de 6,8% en el decenio de 2004-2013. Las captaciones crecieron 49,4% al año en términos de bolívares corrientes, de Bs.41,7 millardos a Bs.1,16 billones. La cartera de crédito también registró un rápido crecimiento, de 40,2% por año, para pasar de Bs.20,9 millardos a Bs.615,0 millardos. La cartera de inversión de los bancos se expandió a un ritmo más lento de 28,4% anual, de Bs.19,0 millardos a Bs.231,7 millardos.Algo similar ha sucedido con las ganancias, las cuales registraron una drástica expansión de 32% anual, pasando de Bs.2,5 millardos en 2004, a Bs.36,97 millardos en 2013. Haciendo el ajuste por inflación, las ganancias crecieron a un ritmo de 7,2% en los 10 años transcurridos entre 2004 y 2013.También le podrán decir que las crisis bancarias suelen sorprender a los gobiernos y ciudadanos fuera de guardia. Pareciera que nadie predijo la crisis bancaria que golpeó a Estados Unidos, y la mayor parte del mundo industrializado, en 2008, o la crisis de los bancos del Sudeste asiático a mediados de los 90. Aún así, en retrospectiva, los analistas usualmente identificaron los signos y señales que advirtieron la crisis que se avecinaba.Pero, ¿qué tiene que ver esto con la Venezuela actual?. Mucho, según parece. En su columna semanal del 22 de agosto, el ex presidente del Banco Venezolano de Crédito, Oscar García Mendoza, escribió acerca de los acontecimientos del 13 de enero de 1994, el día de la debacle del Banco Latino que desencadenó la peor crisis bancaria en la historia de Venezuela.¿Por qué el Banco Latino? ¿Por qué ahora? Porque está advirtiendo a los venezolanos que podría estarse gestando una reedición de aquella crisis, y hace un llamado a las autoridades para que actúen ahora, antes de que sea demasiado tarde.García Mendoza no describió en detalle las señales de advertencia, pero están allí para que todos las vean.Por una parte, normalmente, un banco puede prestar e invertir el monto de su capital más los depósitos a la vista, menos el encaje legal. Para el 31 de julio, ese total para los bancos privados de Venezuela era de Bs.1,00 billones, mientras que el total de préstamos e inversiones de esos mismos bancos ascendía a Bs.932,9 millardos. En otras palabras, préstamos + inversiones representaban el equivalente a 93,3% de depósitos + capital, es decir, una cifra muy alta para julio que, tradicionalmente, es un mes de pocos préstamos.Más importante es la calidad de esos activos. Más de la mitad de la cartera de crédito de un banco está sujeta a gavetas obligatorias establecidas por el gobierno, muchas con tasas de interés inferiores a las del mercado. De ajustarse la liquidez, lo que parece probable, muchos de esos créditos se deteriorarán.Igualmente, el gobierno ha obligado a los bancos a comprar bonos de la deuda pública que pagan tasas de interés inferiores a las de mercado y por los cuales no existe un mercado activo. Estos bonos no pueden convertirse fácilmente en efectivo. Además, en lugar de asentar estos bonos a su valor de mercado estimado, la mayoría de los bancos privados los han estado registrando a su valor nominal respectivo. La valoración de estos bonos a su valor de mercado estimado eliminaría una tercera parte, o más, del capital de esos bancos.En un mundo más normal, los bancos estarían vendiendo bonos (no su principal línea de negocios) para mantener la liquidez frente al drenaje continuo de sus depósitos. Pero como ya se indicó, la mayoría de los bonos no puede venderse, a menos que sea con enormes pérdidas, si acaso.Súmese a esto el impacto del mercado SICAD II. Cada dólar vendido a través de este mecanismo representa Bs.50 que han sido retirados del sistema. Suponiendo en forma conservadora que la mitad de todas las autorizaciones del SICAD II se realizan contra depósitos en bancos privados, y con el SICAD II manejando alrededor de $50 millones diarios, esto arroja Bs.25 millardos o 2,3% de los depósitos en los bancos privados cada mes.Todo esto sugiere que el sistema está vulnerable. Y cuán vulnerable es se puede inferir de la tasa interés interbancaria overnight, la cual ahora es de 12%-13%, en comparación con 0,4% en enero. (El mercado interbancario overnight es aquel al que acuden los bancos para resolver la falta momentánea de liquidez).En julio, los préstamos interbancarios a la tasa overnight promediaron Bs.5,45 millardos al día, a un promedio de 12,4%. El hecho de que la tasa haya aumentado fuertemente sobre volúmenes relativamente modestos sugiere que (a) uno o más bancos están escasos de fondos cada día y (b) muy pocos bancos tienen el exceso de liquidez necesaria para financiar esa escasez, aunque sea solo por 24 horas.

En pocas palabras, todo indica que el sistema podría estar en problemas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario